La retrorreflexión es la propiedad que permite que una señal devuelva la luz de los faros hacia el conductor. No es un detalle opcional: es lo que marca la diferencia entre ver claramente una señal en la noche o perderla entre luces, lluvia y fondo urbano. Por eso, las normas técnicas y el Manual de Señalización Vial exigen niveles mínimos de retrorreflexión para señales y demarcaciones.

1. ¿Qué es exactamente la retrorreflexión?

 

A diferencia de una superficie simplemente reflectiva, la retrorreflectiva devuelve la luz en dirección aproximada a la fuente. En la práctica, significa que cuando los faros del vehículo iluminan la señal, el conductor recibe de vuelta parte de esa luz dentro de su campo visual, incluso a grandes distancias y en condiciones de baja iluminación.

2. Cómo se mide en señales verticales

  • Se utilizan equipos llamados retrorreflectómetros, calibrados según normas técnicas específicas.
  • Las mediciones se realizan a geometrías normalizadas (ángulo de observación y de entrada) que simulan la posición real del vehículo.
  • Los resultados se expresan en candelas por lux por metro cuadrado (cd/lx·m²), y deben superar valores mínimos según el tipo de material y la categoría de la vía.

3. Medición en demarcaciones horizontales

En demarcaciones, la retrorreflexión se mide tanto en condiciones secas como húmedas, ya que la lluvia puede reducir sensiblemente la visibilidad de las marcas. Los equipos de campo permiten registrar lecturas puntuales en líneas de eje, bordes y pasos peatonales, comparándolas con los mínimos exigidos para determinar si es necesario repintar.

4. ¿Por qué es tan importante controlar la retrorreflexión?

  • Porque la mayoría de los viajes de larga distancia y muchos desplazamientos urbanos se hacen en condiciones de baja luz.
  • Porque la pérdida de retrorreflexión es gradual: el usuario se acostumbra, pero la señal deja de cumplir su función.
  • Porque medir permite priorizar reemplazos y justificar inversiones en mantenimiento con datos objetivos.