El Manual de Señalización Vial deja claro que una señal no funciona bien solo por estar bien diseñada y bien instalada: también necesita mantenimiento.

Para que la señal siga cumpliendo su función, hay que cuidar que siempre se vea bien, que siga “brillando” de noche (retrorreflexión) y que el texto y los símbolos se lean con claridad.

Tener un plan de mantenimiento preventivo permite revisar e intervenir las señales antes de que se vuelvan poco visibles o terminen dejando de servir.

1. Inventario y diagnóstico inicial

  • Haga un listado completo de todas las señales verticales, las demarcaciones en el piso y los demás dispositivos, indicando en un mapa el lugar exacto donde está cada uno.
  • Clasifique por tipo de vía, función de la señal y estado aparente (bueno, regular, malo).

2. Limpieza periódica

El polvo, el hollín, el barro y otros contaminantes hacen que las señales se deterioren y pierdan su visibilidad

Por eso es importante definir cada cuánto se van a limpiar, según el tipo de zona: urbana, industrial, rural o con mucha contaminación. La limpieza debe hacerse con agua y detergentes compatibles con las láminas y pinturas, evitando productos abrasivos que puedan rayarlas o dañarlas.

 

3. Verificación de retrorreflexión y color

De manera periódica, se deben medir los niveles de retrorreflexión de las señales y demarcaciones, usando los equipos y procedimientos recomendados, para asegurarse de que todavía se vean bien, sobre todo de noche.. Se comparan los valores con mínimos aceptables para definir limpieza, reposición o programación de cambio por fin de su vida útil.

 

4. Ajustes, reparación y reposición

  • Corregir las señales que estén torcidas, giradas o con los herrajes flojos, de modo que queden bien orientadas y firmes.

  • Reemplazar de inmediato las señales y elementos que hayan quedado dañados por choques, vandalismo o corrosión, para que sigan funcionando correctamente.
  • Actualizar las señales que hayan quedado desactualizadas cuando cambien las normas, los límites de velocidad o la forma en que está configurada la vía.